
Pensar hasta concluir que nada tiene sentido. En nada en particular, en todo. Fantasmas y apariciones en mi cabeza revolotean. Paradojas por doquier, una tras otra. Me abstraigo cien veces y cien no. Volverse loco, revolver las ideas, tirarlas abajo, construir nuevas y volverlas a matar; y sentirse inteligente y a la vez ingenuo sin parar. Sin verdades, solo mentiras y suposiciones. Te quiero, me dice. ¿Dónde encuentro la verdad? Me encanta pensar, preguntarme, conocerme y desconocerme a cada rato. Sorpresas y rutina que no me cansa. A nada quiero llegar con claridad, creo. Si lo hiciera creo que dejaría de pensar. No podría dejar que eso sucediera. Sentir, transmitir y reflexionar, de eso me lleno y me nutro, aunque no tenga fin. Son solo medios. Solo que me siento mejor conmigo misma pensando que quizás yo existo, pues pienso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario