viernes, 26 de abril de 2013

Throwing up.

Cuando me distraigo de las costumbres y trivialidades que rigen mi mundo muero por unos instantes. ¿Dónde estoy exactamente? ¿Por qué?
Cumplo una función en el mundo quizás. Seremos todos engranajes de una inmensa rueda de momentos enganchados. No tengo asuntos pendientes mayores.
Necesito, creo, un desafío. Algo que implique movilización, transformación, intercambio. No puedo encontrar el bicho para mi cura. Insatisfacción crónica me diagnosticaron.
¿Será posible que cuando todo está bien, esté todo mal? No quiero comer, no quiero dialogar cotidianeidades. ¿Podré estar completamente serena en algún momento? Incompleto, irrealizado.
Pesadez, insomnio, nauseas, irritación, alergia. Vuelo a Júpiter y puedo pensar en nada. ¿Cómo saber? ¿Real? No entiendo y cada vez menos. Frustración.
Acompañada me persiguen los compromisos y sola me aturden mis dudas. ¿Hacia dónde me dirijo? Soy exitosa.
Me pregunto porqué mis pares no lo ven y podría así dejar que el éxito se transforme en felicidad. Necesito una caricia, ¿dónde estás?

viernes, 5 de abril de 2013

En todo.


Pensar hasta concluir que nada tiene sentido. En nada en particular, en todo. Fantasmas y apariciones en mi cabeza revolotean. Paradojas por doquier, una tras otra. Me abstraigo cien veces y cien no. Volverse loco, revolver las ideas, tirarlas abajo, construir nuevas y volverlas a matar; y sentirse inteligente y a la vez ingenuo sin parar. Sin verdades, solo mentiras y suposiciones. Te quiero, me dice. ¿Dónde encuentro la verdad? Me encanta pensar, preguntarme, conocerme y desconocerme a cada rato. Sorpresas y rutina que no me cansa. A nada quiero llegar con claridad, creo. Si lo hiciera creo que dejaría de pensar. No podría dejar que eso sucediera. Sentir, transmitir y reflexionar, de eso me lleno y me nutro, aunque no tenga fin. Son solo medios. Solo que me siento mejor conmigo misma pensando que quizás yo existo, pues pienso.