Era una clase, sin supervisor. Estabas ahí y me miraste un par de veces. Pocos éramos los que estábamos, 6 o 7, y pocos fueron los que te vieron saludarme. Rápido, lacónico y efectivo. Me agarraste de la mano y me la soltaste pronto para agarrarme de la cintura. Si no me confundo estábamos acostados. De pronto, algo que no recuerdo y te encuentro en la terraza de mi mente, te vi y caminamos juntos un rato. El edificio de al lado por un viento comenzó a derrumbarse. Corrimos de la mano, y sin pensarlo saltamos por la terraza y como si lo tuviera tatuado en mi piel gritaste "si nos pasa algo, voy a estar con vos". Cuando caímos aterrizamos sobre arena, una gran hectárea de arena. Pensé en mi familia y así como si nada, pájaros inmensos tomaron enormes piedras del edificio y las soltaban encima de nosotros. Nosotros... éramos miles, aproximadamente todas las personas que vi alguna vez. Podrían haber pasado horas si hubiese tenido mi reloj en la muñeca. Nos corrimos hacia los costados, dejé de pensar en vos un instante y la batalla cesó. No te vi más y me dormí. Lo prefiero así.domingo, 30 de diciembre de 2012
El despertador.
Era una clase, sin supervisor. Estabas ahí y me miraste un par de veces. Pocos éramos los que estábamos, 6 o 7, y pocos fueron los que te vieron saludarme. Rápido, lacónico y efectivo. Me agarraste de la mano y me la soltaste pronto para agarrarme de la cintura. Si no me confundo estábamos acostados. De pronto, algo que no recuerdo y te encuentro en la terraza de mi mente, te vi y caminamos juntos un rato. El edificio de al lado por un viento comenzó a derrumbarse. Corrimos de la mano, y sin pensarlo saltamos por la terraza y como si lo tuviera tatuado en mi piel gritaste "si nos pasa algo, voy a estar con vos". Cuando caímos aterrizamos sobre arena, una gran hectárea de arena. Pensé en mi familia y así como si nada, pájaros inmensos tomaron enormes piedras del edificio y las soltaban encima de nosotros. Nosotros... éramos miles, aproximadamente todas las personas que vi alguna vez. Podrían haber pasado horas si hubiese tenido mi reloj en la muñeca. Nos corrimos hacia los costados, dejé de pensar en vos un instante y la batalla cesó. No te vi más y me dormí. Lo prefiero así.sábado, 21 de julio de 2012
Me mudo y en Belén viviré.
Qué liviana la vida. Tal que pensar en el futuro es puramente lo que nos consume el presente. Hace años solíamos imaginarnos la casa de nuestros sueños, nuestras respectivas parejas. Vivir felices nos propusimos, el secreto más profundo y obvio de todos. Nos lo tomamos en serio, nos dimos cuenta de que no era imposible, pero por lo pronto viviría en nuestras mentes. Entusiasmo, idealización y ¿ahora qué? GOOOOOOOOOOL! No nos quedó mucho por soñar, por volar, por reir, por disfrutar. Nos asustamos de vez en cuando, el cine sabrá porqué.
Sí, me propuse vivir, al menos algo más. Lo que merecemos, lo que se merecía. Un juego de niñas, quizás. Hasta que nos tocó el Mundo. Se le cayó encima, y yo seguiría en mi juego de niñas. Le prometí que iba a formar parte, el Mundo no me deja, no me dejó, dudo que vaya a dejarme. Corrió por sus venas, tan real como todo lo que me rodea que lo dejé pasar. Y le pasó, me sacó canas verdes darme cuenta en un principio, a ella ni una. Ella vivió más que yo, qué ironía.
domingo, 1 de julio de 2012
No hay más tiempo que perder.
Pienso, repienso y recuerdo y vuelvo a sentir, sonrío... A penas bajo la guardia, me presto atención al espejo y me centro. Me contengo y disfruto de mis labios para adentro. No tuve nada que perder, y así fue que nada perdí. Quiero volver, aprendí a sentir desencontrándome en lugar y tiempo. Máquinas del tiempo no las hay, tendré que conformarme con mi memoria y mi capacidad de revivir. Me hace sentir que vale la pena la soledad. Sola puedo pensar en cuán viva estuve y río de nuevo. Pensar que gracias al cielo no debí elegirlo, que llegó solo. Que lo esperé y, cuando menos lo esperé dejé de esperar. Espero que no haya sido mentira, que haya sucedido. Que me dijo algo al oído y morí por un instante. Algo de anestesia aún tengo encima. No quiero que se vaya, así quiero quedarme. Cuídate en donde sea que estés, yo estoy muy bien. Contigo.
domingo, 27 de mayo de 2012
Un círculo virtuoso.
Entender que a veces no se necesita algo en particular, que la carencia que uno transita trata de otra cosa. En silencio pedimos a gritos ser necesitado. Que el mundo sienta que le hago falta, necesito que sientan que formo parte. Sin decir nada, esperamos que nos reclamen, que estemos presentes de alguna manera. Agárrense si nadie pide nada. Lo que recibimos es lo que damos. Recibimos esa satisfacción de decir: "soy imprescindible". Alguien me requiere, y Dios sabe porqué, es una sensación que buscamos inconscientemente todo el tiempo. Irritante y ciertamente estamos pendientes de que la gente nos recuerde. Quiero estar ahí, en su mente, de quien sea: del amor de tu vida que no conociste, de tu hermano en crisis, de tu abuelo que falleció. Vivimos para que nos recuerden aún en su ausencia, porque es lo que necesitamos. Cuando esperamos lo mejor para alguien, lo que implica es que piensen en nosotros y que sepan, o adivinen en cierta forma, que estamos para ayudar, para acudir a ellos. Es una simbiosis imposible de evitar, cuando pensás que nadie se acuerda de vos, te sentís solo más allá de que tengas a alguien que te consuele, que te ayude. Necesito que me necesiten. jueves, 24 de mayo de 2012
Pasar y dejar pasar.
Me sentí perdida, cansada, sin más energía. Pensar que evidentemente, los que tenemos secretos somos yo y el mundo además. Sin saber que hacer me resguardé en mi ego, en suponer que soy yo a quien le pasan cosas solamente. Qué barato es hacerlo. He aquí escribiendo de mí, y de nadie más. Un journal es un acercamiento a la mente, a tu capacidad de imaginación y también de razonamiento. Pero, ¿cuántos hay en el mundo? O a lo más cercano, ¿cuántos habrá a mi alrededor? Me da a pensar en que somos una parva en esto que gira. Que no soy nadie, y que lo que me pasa me pesa. Me pesa como si realmente fuera alguien importante. ¿Por qué? No entiendo, ahora más que nunca, cómo puede ser que las cosas que me suceden, que siento, me obstruyan la mente 24-7. Como si el resto no fuera importante... O no es que no es nadie. Ironía la que siento después. Lo efímero de los problemas... me preocupa tanto una cosa como ayer me preocupó otra muy distinta. Y así, me consume y vivo de eso.domingo, 20 de mayo de 2012
¡Pamplinas!
La impotencia del pasado, del poder haber hecho y no haber hecho. Del haber pensado qué sería lo mejor, y no haber tenido coherencia luego. Pensar y remorderse, repensar y sentir culpa. Culpable de haber formado parte de la secuencia de hechos que podría haberse desencadenado mejor. Culpable de poder haber elegido bien. Si realmente el pasado estuviera pisado, nadie sabría qué hacer, de qué hablar, comenzaría a olvidarse fechas, nombres... Al pasado volvemos constantemente, sino lo que somos, lo que han hecho con nosotros, la forma que ahora tenemos no tendría sentido. No hay que menospreciar el pasado, menos aún subestimarlo. Es más poderoso de lo que pensamos, nos invade constantemente los pensamientos. La memoria nunca falla del todo, deslices tendrá pero no se equivoca jamás. Grano de arena por grano de arena te hace pensar que cada segundo pasa y no vuelve. No volverá, al menos no en lo que llamamos lo real. En el maravilloso mundo de mi mente todo puede suceder, aunque aún no he logrado que suceda lo mismo allí que acá.viernes, 6 de abril de 2012
No sé con quién envejecer.
No hay enciclopedia tal que me explique qué debo hacer, hablando de un futuro inmediato, para vivir mejor. Sin embargo, alguien me regaló la capacidad de tener sentidos despiertos y darme cuenta así qué me conviene. Me pregunto quién tengo al lado y me detengo un rato. Quizás, yo sea mi manual, pero lo cierto sería entonces que estoy llena de laberintos, claves y combinaciones, no es fácil leerlo. Lo que sí puedo ver, es a los demás, y lo que me provocan viene después. Quién me deja sin sentido de la ubicación, quién me persigue sin moverse de su lugar y quién me robó mi tiempo. Todo eso puedo percibir y percibo en este momento que todo esto es inútil, porque si se sintieran de la misma manera que yo, no sería tal mi soledad. Y, aunque admito que me gusta sopesar tranquila, nos tendríamos ambos, infinitamente.
domingo, 18 de marzo de 2012
La tentación de dramatizar el dolor.
Pareciera, o no solamente parece, que entré en un mundo en donde estar obligado por alguien a guardar silencio es un privilegio. Lo más cómico es que, saber algo significa la imperiosa necesidad de confiárselo a alguien y eso es un honor para el que escucha aún habiéndole vedado el habla. La gente ahora se la pasa otorgando honores pero no por engrandecer la figura de alguien... Vayan ustedes a saber porqué. De ahora en más, voy a guardar silencio, y ojalá nadie cuénteme más nada, y menos si quedo en medio. Voy a callarme, que me salga urticaria, ¿qué me importa? Todos hablamos de equidad, de igualdad, de "democracia" pero lo que mejor sabemos hacer es firmar contratos y pactar con algunos para enaltecerse mutuamente. Para caerse bien, le dicen. Yo no sé nada y no me gustaría saber nada más. Me tiene harta la gente que se ciega y se piensa mucho más simplemente por conocer las memorias de otra persona. Jamás van a conocer a nadie, mucho menos de terminar de conocer. El día que quiera firmar con mi nombre y apellido todo lo que diga, va a ser porque quiera que la gente sepa de mí. Hasta ahora no pasa, ni pasará jamás.
domingo, 15 de enero de 2012
No podía irse sin bailarme.
Hace mucho no me sucedía, o tal vez hace mucho que debería haberlo admitido. Me gusta pensar, me gusta más a veces estar sola que acompañada. Pero no me siento sola, porque en lo único que pienso es en lo que me decís con la mirada. Más de mil palabras quizás. Prefiero que quede a mi criterio y el de nadie más. Imaginando me realizo, y si figurando no es posible, pues de mi mente no es posible que salgas. Sin saber cómo entraste y sin importar cómo vas a salir... Ahora no pienso en mis sonrisas, sino en las tuyas y me siento bien. ¿Qué más quiero? Si soñar nada cuesta. Sí, disfrútalo, y sé modesto porque es así como más me gusta. Pero te ruego una cosa, nunca dejes de bailarme.domingo, 8 de enero de 2012
Él y solo Él.
Momentos en que por ser enemigo de enemigos, no estoy solo. Momentos en los que por ser el enemigo, tengo pocos. Momentos en los que por ser la víctima esperaría tener muchos y no los tengo... Mi familia esperaba tener, pero ¿quiénes son mi familia? Pienso que mi familia la armo yo. Que en mi árbol pongo yo las fotos que quiero que aparezcan y yo, solo yo, sé qué es lo que siento en el fondo de mi corazón. Solo yo sé quiénes van a durar por siempre, quiénes van a ser una farsa molesta como un piojo y quiénes van a estar presentes aunque no los pueda ver. Son los momentos en los que me siento solo que espero que esa familia, conociéndome, se dé cuenta sin necesidad de leerme la mente. Que me apapache y que me haga sentir valorada y querida. Cuando alguna hoja se marchita, la arranco de mi árbol. Y si maduraron las frutas, las recojo y cosecho. Es como las matemáticas: tengo infinitas semillas para plantar, si las planto todas, tengo infinitos árboles, si no necesito plantar muchos para vivir, tengo que ir probando cuáles me conviene plantar. Pero no es un problema con una única solución, me fui dando cuenta. La combinatoria, si parto de infinitos, tengo infinitas posibilidades. Por lo tanto infinitas posibles familias y por lo tanto infinitos posibles caminos de vida. Ese es mi problema. Elegir y adecuarme.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

