Todo pasa, se transforma en otra cosa. A veces para bien o mal. Si creés que podés decidir, será para bien entonces. ¿Y qué si extraño... si me aflijo por lo que ya pasó? Es decir, sé de antemano que todo termina, quizás no desaparezca, pero se transforma en otra cosa. Todo tiene sus momentos, momentos de gloria pero solo que ya fueron. Porque no puedo adivinar los que están por venir. Es más claro el pasado que el presente. El presente es vago porque no sabe a dónde va: una vez que se encaminó ya es pasado y ya sucedió. Mis memorias y secretos son diez veces más concisos que mi presente, confuso. No sé si debiera hablar de las relaciones interpersonales, me refiero a que no hace falta, supongo. Todos sabemos que las relaciones entre humanos tienen sus momentos, sus altibajos, sus gritos de victoria y silencios de ausencia. Lo nuevo propone y divierte, todavía no pasó y no me aflijo; lo viejo esclarece después de rutina. Así como el pasado es claro. El tiempo a pesar de curar descubre, y puede no gustar. No llores por un pasado que ahora no repetirías. Te ha estado intoxicando, ¿lo ves pasar? Paciencia y de pronto el alivio, estás siendo iluminado por las estrellas. El Sol a veces ciega y engaña, aunque dé calor. Pero el mundo sigue, y gira, y el Sol va a volver, la diferencia es que ya sabés que te nubla la vista y sin darte cuenta, ya no tenés los pensamientos que no quisiste tener y paz... noche se hizo.
martes, 12 de marzo de 2013
viernes, 8 de marzo de 2013
Hallelujah.
Cuantas más personas a mi alrededor, más me aturdo, más mi asco, más me atosiga. ¿Por qué no se disfruta el silencio? El estar solo. No es sufrir, creo, se asemeja más a atravesar la piel e indagar un rato. En cuanto me toco una parte del alma, me descarrilo y lloro. Es casi celestial, es como estar un paso más cerca de entender. ¿Qué? No sé. Es parte de entender, y nunca voy a terminar. Me emociono rápido, pero no fácilmente. Ahí decido hacerme la fuerte, resurgir de mi piel y mirar para afuera. Debe ser una forma de defensa, de mí misma quizás... Del misterio de ser uno mismo, de estar dentro de un cuerpo. Miro y veo un mundo lleno de individuos varios, llenos de exigencias, llenos de injusticia, llenos de incomprensión, llenos de frustraciones, llenos de gritos. Uno grita, me enseñaron, cuando los corazones se alejan, por eso no se escuchan. Cuando están cerca, con solo un susurro basta para comunicarse. Un mundo lleno de insensibilidad. Gente ridículamente llena de todo eso, inmersa en un mundo potencialmente hermoso. Alguien que escuche mis susurros y deje de gritarme. No. Cuantas más personas a mi alrededor más me aturdo, más mi asco, más me atosiga.
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