Yo no lo conozco pero él es todo el hogar. Él quiere construir calor, quiere que entre luz cálida por su ventana. Y lo voy a dejar porque él es hermoso y creo saber cómo es él. Él sueña con encontrar a alguien que lo deslumbre, que lo cuide y que lo admire aunque sea un poquito. Y no sabría cómo pero todo ese deseo desborda por mis ojos y yo deseo ser para él lo que él quiera de mí. Porque es un alma bondadosa y sensible, porque quiere ser bueno y porque quiere ser para alguien. Y lo miro a los ojos y no necesito conocerlo para saber que puedo amarlo. Conocerlo para adentro bien profundamente cada fibra de su cuerpo. Y cuando ya estoy derretida y mis piernas son fideos cocidos, él avanza con la melodía que más me gusta y es humilde. Y él experimenta ser incomprendido pero se siente bien conmigo y yo con él y me desbordo porque es increíble. Es algo nuevo pero algo tan visto. Lo veo en todas partes sin parar y me doy cuenta que sonrío y me emociona. Yo le avisé que lloro, que se me caen las lágrimas de la emoción todo el tiempo. Que por pensar en él me emociono y que por querer ser para él y repetir que es eso y nada más y abrazarlo y sentir sus brazos. Que me diga que soy hermosa y que sueña conmigo. Que soñó que nos íbamos al sur, a una cabaña y que estaba yo. Y con solo que sueñe conmigo yo seré feliz, porque allí lo conozco de toda la vida. En el dormir.