Dicen que cuando uno no tiene de qué o quién escribir escribe sobre... escribir. Y eso hago. Todo lo que escribo es malo, confuso y vago. Ya no me pregunto porqué. Escribir para informar, describir y transmitir emociones. Sé que para escribir hay que dejar fluir muchas cosas, no soy Da Vinci ni descendiente y no invento maravillas. Por lo tanto, no tengo qué dejar fluir. Si me pudiera poner en el lugar de la pasión habría hecho dinero con lo que escribo. Si bien, claramente no es mi propósito. Es liberador, sentirse mártir del arte. Según gente importante, es fundamental para escribir primero vivenciar. No quiero desmerecer la regla, me parece inteligente. Sin embargo, no creo que se me aplique. Sé que vivencio y siento a flor de piel muchas cosas, tengo deseos y no los niego. Pero todo esto que vivencio, si estuviera escrito, dejaría de significar lo que me significa. Lo que a mí me pasa, sin ser indescifrable, es indescriptible y ponerlo en palabras sería subestimar a mis sentimientos. martes, 8 de enero de 2013
Beaucoup des choses.
Dicen que cuando uno no tiene de qué o quién escribir escribe sobre... escribir. Y eso hago. Todo lo que escribo es malo, confuso y vago. Ya no me pregunto porqué. Escribir para informar, describir y transmitir emociones. Sé que para escribir hay que dejar fluir muchas cosas, no soy Da Vinci ni descendiente y no invento maravillas. Por lo tanto, no tengo qué dejar fluir. Si me pudiera poner en el lugar de la pasión habría hecho dinero con lo que escribo. Si bien, claramente no es mi propósito. Es liberador, sentirse mártir del arte. Según gente importante, es fundamental para escribir primero vivenciar. No quiero desmerecer la regla, me parece inteligente. Sin embargo, no creo que se me aplique. Sé que vivencio y siento a flor de piel muchas cosas, tengo deseos y no los niego. Pero todo esto que vivencio, si estuviera escrito, dejaría de significar lo que me significa. Lo que a mí me pasa, sin ser indescifrable, es indescriptible y ponerlo en palabras sería subestimar a mis sentimientos. Cinco.
Entre muchas cosas te recuerdo y puedo masticar la situación. Mi nariz me causa nostalgia, el aroma de tu presencia y los restos cuando estás ausente me desconsuelan. Si lo vuelvo a sentir recuerdo. Te pienso dos veces. Los olores y la memoria estarán conectados, es clave. El paladar me advierte los sabores que me das, y me provoca más hambre. Hambre de vos, como si fuera poco. Desesperación. Me muerdo y remuerdo hasta que se me sale la piel de los labios y me vuelvo a morder. Casi semejante al enojo que me da escucharte balbucear cosas irrelevantes para nosotros. Me enoja escucharte hablar de simplemente "cosas". Grito y te dejo de escuchar. ¿Para qué? No, la verdad es que no quiero, deseo escuchar tu voz una vez más. Si solo no te viera más, al menos dejame con el vago sonido de tu voz retumbando en mi cabeza. Hasta que no te vi más, no te encuentro. Mis ojos vendados y pongo mis manos a la altura de tus hombros para cruzarte. No hubo caso, ya no te veo. Dicen que el amor es ciego, aunque si me estuvieran mintiendo jamás podría saber quién me mintió. ¿Vos, quizás? Solo puedo tocarte entonces, y siendo agnóstica solo le pido a Dios que me quede tu piel.
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